I CARE A LOT: EN REALIDAD NO LE IMPORTA UN CARAJO
- Michelle Kahn

- 26 feb 2021
- 5 min de lectura
Actualizado: 11 mar 2021
“Es demasiado buena, fresca y no dudo que alguien de menta tan retorcida se le haya ocurrido algo por el estilo sin haberlo vivido de primera mano”
Ya es oficial que cada vez que alguien ve a Rosamund Pike en pantalla, inmediatamente piensa “¡es Amy de Gone Girl! Se lo ha ganado a pulso, porque la realidad es que Pike interpreta a esos personajes maravillosamente bien. Pero ahora le tocó cambiar la jugada con I Care a Lot. No es una mujer que busca vengarse de su esposo haciéndolo pasar por mil y un juegos mentales; aquí interpreta a Marla Greyson, una estafadora que se gana la vida metiendo a ancianos en residencias de apoyo para personas de la tercera edad que ya no pueden cuidarse por sí mismos. La trampa, sin embargo, es que Greyson convence a jueces de que sus targets no están en su sano juicio con tal y que sean asignados con ella como su “guardiana”. Una vez logrado lo anterior, vende sus casas y sus artículos de mayor valor para su propio beneficio. Vi el trailer y me llamó mucho la atención, pero cuando establece su intención ya empezada la historia, no pude evitar decir en voz alta “what the actual fuck?”.
Siempre estoy en constante admiración de toda esta gente creativa que sugiere nuevas historias y cómo se las sacan de la manga al grado de que realmente vendan y funcionen. Este caso en lo particular me llamó mucho la atención, puesto que no pude dejar de pensar que una situación como la que se ve en I Care a Lot pueda ser completamente ficticia. No he indagado tanto al respecto, pero puedo apostar que esta idea surgió por el típico “le pasó a la mamá de una amiga de mi amiga”. Esta narrativa es demasiado buena, fresca y no dudo que alguien de mente tan retorcida se le haya ocurrido algo por el estilo sin haberlo vivido de primera mano.
Tiene un cast increíble a parte de Rosamund Pike: está Eiza González que interpreta a Fran, su socia y novia. Dianne Wiest es su siguiente víctima y la mujer que estafan para mandar a una residencia de apoyo porque estaba cargada de dinero y según su investigación, no tenía familia alguna. Y última pero no menos importante, Peter Dinklage como, sorpresa (no es spoiler, lo juro), su hijo que está off the grid. No creo conveniente hablar más acerca de la trama, ya que es de esas películas que sí tienes que ver para creer (hablando con respecto a la locura detrás).
Con toda honestidad, soy de esas personas que apoya al villano si sus convicciones son buenas o si realmente tienen un gran punto (por ejemplo Magneto o Thanos), pero en esta ocasión me fue prácticamente imposible empatizar con personajes que tratan de verle la cara de idiota a los demás, por no decir que también que se aprovechan de los más vulnerables. Marla y Fran son un gran equipo, pero sus elecciones de vida y cómo las ejecutan no las hacen grandes antagonistas sino pésimos seres humanos. Y está bien, para la película funciona. Es salvaje y perturbadora, pero por mas que Eiza González trate de vender la idea sociopolítica de que “si los personajes fueran hombres, la audiencia automáticamente los defendería sin dudarlo”, la respuesta siempre será no. Una persona mala que se aprovecha de la gente por mas que tenga una buena idea, no tendrá ese apoyo. Pero eso es otro tema un poco más controversial que se puede discutir en otra parte.
I Care a Lot tiene un humor negro bastante irónico y la trama llega a ser demasiado absurda. Marla y Fran no sólo son estafadoras, puesto que de repente son como una navaja suiza que saben hacer de todo. Ya sea que realmente son habilidosas o por pura suerte, pero logran escaparse una y otra vez de la mafia rusa sin que mueran en el intento. Tampoco les doy todo el mérito porque la realidad es que el personaje de Peter Dinklage es el peor mafioso del universo. Incluso es esta absurdidad lo que provoca que la película sea un poco ridícula. Extrañamente hay un tema oculto que forma parte de la persona de Marla Greyson, que justifica todo lo que hace con tal y salir triunfante, mas que nada ante los ojos de los hombres. En ciertas ocasiones, estos personajes masculinos le hacen frente (porque al final del día, las acciones que está haciendo son deplorables y cualquier persona cuerda confrontaría a una persona así) y se trata de representar un empoderamiento femenino que honestamente, provocó que suelte la carcajada y me de un poco de vergüenza. Y no sólo es una pésima representación (si ese era el objetivo) porque el modus operandi de Marla no es admirador sino siniestro; principalmente eso que hace al poner las fotos en una pared de todos los ancianos que tiene bajo su tutela y cómo olvidar esa sonrisa cínica detrás de la frase “I care for you”… se me pone la piel de gallina. Con esto en contexto, los diálogos y las situaciones en las que están metidas Marla y Fran, el camino que sigue la historia es un tanto predecible y es de esas que constantemente te hacen desearles a los personajes que ojalá les suceda lo que se merecen.

Es palomera y es una historia diferente a lo que no estamos acostumbrados a ver todo el tiempo. La recomendaría por la experiencia de ver algo completamente descabellado y en el sentido metafórico de la palabra, que no tiene madre. La verdad la disfruté, pero siento que es de esas películas que dices “been there, done that” y le das vuelta a la página.
Rosamund Pike sí es una revelación: su actuación realmente es sorpresiva al lograr proyectar una mujer completamente misteriosa y maniática . Me encantaría darle mis felicitaciones personalmente a la persona encargada de vestirla con unos outfits de locura porque de verdad provocan que destaque aún mas y no me consta que la decisión creativa del corte de cabello de Marla no fue pura coincidencia, teniendo en cuenta la personalidad y psique del personaje. Eiza y Pike hacen un gran dúo, y las confrontaciones que tienen esta última y Dinklage en pantalla son muy buenas, aunque discrepo con ciertas críticas que manifiestan que el personaje de Roman Lunyov es y cito: “el gángster más aterrador que hemos visto en años” porque no está ni cerca. En mi percepción, Lunyov es interpretado para bromas y no puedo tomarme en serio a un mafioso que falla en intimidar con sus supuestas amenazas vacías. Y cuando hace calistenia, eso me hizo reír bastante.
Ahora con I Care a Lot en su historial, Pike se está apoderando de ser encasillada en el papel de estas mujeres desquiciadas que no les importa un carajo lo que los demás crean o piensen de ella. Y debería de continuar haciéndolo, porque con cada nuevo personaje encarna a alguien completmanente diferente y trae algo único que, me queda claro, solamente ella puede ejecutar con tal grandeza.







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