ZACK SNYDER'S JUSTICE LEAGUE: LOS EXCESOS Y TRIUNFOS DE UNA ÉPICA
- capisma952
- 30 mar 2021
- 10 min de lectura
"Se siente como una de las grandes épicas del Hollywood de los 60 's; gigantesca en escala, espectacular en su acción, ambiciosa con sus ideas y excesiva en su duración."
Mi primera impresión al ver Justice League en el 2017, fue que acababa de ver una película hecha con miedo. Después de la reacción negativa a Batman v Superman: Dawn of Justice en el 2016, Warner Brothers parecía determinado a atender cada una de las críticas que recibió la película: que era demasiado oscura, que era demasiado larga, que no tenían humor, que estaban pasando demasiadas al mismo tiempo, etc. Las películas del DCEU (DC Extended Universe) siempre han sido reaccionarias. No se nos olvide como después de que Man of Steel fuera criticada por su alto nivel de destrucción y muertes de inocentes, en Batman v Superman se menciona constantemente que los sitios donde se libran las batallas están abandonados. Con Justice League en el 2017 esta filosofía reaccionaria se transformó en pánico. Warner estaba verdaderamente aterrado de la película que había hecho. Su solución fue desplazar lentamente a Zack Snyder (que se desligó completamente del proyecto por motivos personales) y traer a Joss Whedon con la esperanza de que diluyera las decisiones creativas que les asustaban, e inyectará a la película un poco de la magia que había producido en Avengers. El resultado fue una película sin pies ni cabeza. No se sentía parte del mismo mundo que las películas anteriores, no parecía hecha por ningún director, el tono oscuro de las últimas películas había desaparecido, duraba unas amigables dos horas, y el humor estilo Marvel se colaba en las escenas como intentando capturar parte de la magia de esas películas. La primera aparición de la Liga de la Justicia en la pantalla grande era una película hecha con miedo: Con miedo de crear una historia compleja, con miedo de continuar con el camino que ya habían iniciado, con miedo de que la audiencia pensará que sus personajes son demasiado oscuros, con miedo de no ser Marvel.
La película se estrenó y casi inmediatamente fue olvidada, con la excepción de algunos fans apasionados que sabían que existía una mejor versión de esa película y que exigían verla. Esos fans nos hicieron un gran favor, ya que cuatro años después de su estreno original, y después de mucha insistencia y apoyo al director, la visión original de Zack Snyder está aquí.

Hasta la fecha Snyder ha dirigido nueve películas, y su estilo y su voz se ha hecho notar en producciones como 300, Watchmen, Sucker Punch y Batman v Superman. Su estilo visual es espectacular. Utiliza mucho la cámara lenta, colores muy contrastados y la hiper-estilización de sus personajes y sus fondos. Su acción es dinámica, violenta, con mucho peso y consecuencias, además de que suele estar íntimamente relacionada con lo que están pasando sus personajes a nivel emocional. Sin embargo, su cine también suele ser criticado por concentrarse más en lo visual que en lo narrativo, y por
presentar películas que no siempre logran dar a entender lo que están intentando decir. Por mi parte, yo siento que las películas de Zack Snyder suelen manejar muchísimas ideas y temas, tantos que no siempre logra aterrizarlos. Un buen ejemplo de esto es Batman v Superman (2016), en la que se nos presenta una cantidad inmensa de ideas y temas, suficientes para varias películas. El resultado es una película visualmente espectacular, temáticamente compleja y en muchos momentos incomprensible. El clímax emocional de la película, la famosa escena de “Martha”, en vez de ser dramática y catártica se prestó a ser una fuente de chistes y memes. Batman v Superman nos muestra que las fortalezas y debilidades de Zack Snyder van juntas, grandes ideas y grandes imágenes que a veces se le salen de las manos.
Cuando anunciaron el Snyder Cut de Justice League esas eran mis expectativas, una película que por un lado sería más interesante que su versión original a nivel temático y visual, y que por otro sería culpable de excesos que harían la narrativa más confusa. Sin embargo prefiero una película interesante que a veces se meta el pie con sus excesos y su estilo, que una que haga el mínimo esfuerzo para tener una semblanza de coherencia y que en el proceso se vuelva aburrida. Al ver el Snyder Cut esas expectativas fueron cumplidas, aunque el resultado fue mejor de lo esperado. Con cuatro horas de duración, la película rescata las ideas complejas y las grandes imágenes que Snyder llevaba manejando desde Man of Steel (2013) y se siente como una verdadera continuación de las películas anteriores. La historia es épica, llena de personajes de diferentes mundos, facciones y épocas. Cada personaje tiene su propia historia y motivación, y es desarrollado a detalle. Ver esta película después de ver la versión del 2017 es una experiencia muy interesante. Por un lado ves una historia y momentos que ya conoces y que esperas que sucedan de cierta manera pero que constantemente te sorprenden, y por otro ves momentos completamente nuevos que terminan en algo familiar. La gran mayoría de estos cambios mejoran la experiencia de lo que se vio en el 2017.

Una de estas mejoras es el desarrollo de los personajes. Flash, aunque sigue siendo el personaje cómico, ahora tiene más peso en la historia y expresa lo que el equipo de superhéroes no se atreve a decir en voz alta. Sus poderes son aprovechados mucho más, y resultan esenciales para las escenas de acción. Aquaman interactúa más con la gente de Atlantis y nos muestra el conflicto que siente ante su herencia mixta y sus responsabilidades, además de que es el que tiene más desacuerdos con el resto del equipo. Steppenwolf deja de ser un villano cliché que solo quiere dominar el mundo por que si y ahora es motivado por su redención personal ante los ojos de su amo. Incluso su diseño es más interesante y amenazador. Pero el personaje que más se beneficia de esta versión es el mismo que más sufrió en el corte original: Cyborg. Esta versión explora su pasado y su relación con sus padres, así como la inclinación que tenía por ayudar a los demás aún antes de transformarse en un superhéroe. Su historia es a la vez trágica e inspiradora. Uno de los momentos más memorables de la película es un montaje de Cyborg descubriendo su potencial y sus habilidades guiado por la voz de su padre. Esta escena sirve para establecer por un lado lo poderoso que es, y por otro lo que esto significa para él a nivel personal. Lo vemos sonreír cuando vuela por primera vez (igual que Superman en Man of Steel), lo vemos satisfecho al ayudar a una familia, y lo vemos furioso cuando su padre intenta reconciliarse con él.
Lo que nos lleva a uno de los temas centrales de la película: la relación con los padres. Todos los héroes, e incluso el villano, tienen una figura paterna (y en algunos casos materna) que es central para su arco narrativo. Cyborg culpa a su padre por estar ausente y por lo tanto ser responsable de la muerte de su madre, pero para alcanzar su potencial tiene que reconciliarse con él. Aquaman es hijo de una reina de Atlantis y de un hombre mortal, y para volverse un héroe tiene que reconciliar ambas herencias. Batman perdió a sus padres y su campaña interminable por vengarlos se ha extendido hasta no solo hacerse responsable de la seguridad de Gotham, sino de todo el mundo. Superman acepta la responsabilidad y el destino que sus dos padres querían para él, incluso volvemos a escucharlos cuando se vuelve a poner el traje y se prepara para ir a ayudar en la batalla final (sin mencionar que él también va a ser un padre pronto.) Wonder Woman no tiene una figura paterna en su vida, pero su madre, la reina, tiene tanto o más peso que cualquier padre. No solo está alejada de ella y de su gente, sino que también debe asumir como suya la responsabilidad de su madre y de las amazonas de detener a Steppenwolf. Flash es motivado por el encarcelamiento injusto de su padre para volverse un criminólogo, y eventualmente un superhéroe. No solo busca liberarlo, también quiere que su padre esté orgulloso de él. Incluso el villano central de la película, Steppenwolf, busca reconciliarse con una figura paterna, el nuevo dios Darkseid.
Otro aspecto de esta versión que luce mucho más son las escenas de acción. Aunque se mantienen las secuencias de la versión original, estas están ejecutadas mucho mejor. La primera escena de acción que vemos es el enfrentamiento entre Wonder Woman y unos terroristas en Londres. La escena es más dinámica y emocionante gracias a la velocidad e intensidad de la pelea. Los terroristas son más agresivos y Diana es más rápida y decisiva. Después de esto vemos la llegada de Steppenwolf y su batalla con las Amazonas. Al igual que en la escena anterior la acción es más rápida y dinámica, además de que tiene unos breves momentos de interacción entre los personajes que ayuda a que sea más emotiva, como por ejemplo el breve intercambio de palabras entre la reina y la guerrera que le da la oportunidad de escapar y el pequeño respiro que tiene la reina mientras contempla la bóveda donde se sacrificaron sus guerreras. Steppenwolf también funciona mejor desde esta escena y en todas las siguientes. Su diseño es más intimidante que en la versión del 2017, y al verlo pelear sus movimientos se sienten más violentos y con más peso. Cada que aparece en pantalla sabes que los héroes están en peligro. La historia que narra Diana sobre la gran batalla contra las fuerzas de Darkseid es casi idéntica a la versión original, con un par de adiciones que la mejoran. En primer lugar, la presencia de Darkseid en vez de Steppenwolf como el villano conquistador hace que la amenaza se sienta más grande y la victoria más significativa. En segundo lugar, la escena gira en torno a la alianza entre diferentes poderes rivales, lo que hace posible que salven al planeta. Este mismo tema sobre la unión se maneja durante el resto de la película en la alianza de los héroes de la Liga de la Justicia. Otra escena que mejora por algunos cambios claves es el regreso de Superman. La explicación de las circunstancias que hacen posible su resurrección tienen más sentido narrativo y el momento de su despertar es mucho más emocionante. La escena no solamente sirve para establecer el regreso del héroe, sino también para mostrar una visión de las consecuencias de ese acto y para mostrar las habilidades de Flash que serán importantes en el clímax. La batalla contra Superman que sigue, como en los casos anteriores, es más interesante que la versión original. La acción es más agresiva e intensa, y el humor fuera de lugar es sustituido por la interacción emotiva de algunos personajes.

Finalmente, la batalla final contra Steppenwolf es la que resulta tener más diferencias de la versión original. La acción, además de ser más dinámica, violenta y espectacular, también tiene unos cambios narrativos clave que mejoran la escena y elevan la película. Cyborg tiene que separar las cajas para evitar que destruyan el mundo, pero a diferencia de la versión anterior no es un mero acto físico. Separar las cajas implica un sacrificio personal y para lograrlo tiene un momento de introspección que avanza su arco dramático. Flash, por su parte, también tiene un momento de introspección cuando parece ser que Steppenwolf ha ganado y todo depende de él. Este momento en particular es visualmente espectacular y mucho más ambicioso que cualquier otro en las películas anteriores. El final de Steppenwolf también cierra su arco narrativo, no sólo por la manera brutal en la que es decapitado, sino por cómo su cabeza cae a los pies del amo con el que buscaba reconciliación. El intercambio de miradas entre la Liga de la Justicia y Darkseid que sigue a esta ejecución nos recuerda que esta fue tan solo la primera batalla en lo que promete ser un conflicto mucho más grande.

Sin embargo, a pesar de la inmensa mejora en comparación con la versión del 2017, Zack Snyder 's Justice League continúa teniendo muchos de los elementos por los que su cine suele ser criticado. La historia a veces se tropieza con todas las ideas y temas que está manejando, y aunque en general se mantiene concentrada en los temas centrales, si se distrae ocasionalmente por otros elementos que apuntan a películas y tramas futuras. Por ejemplo, la aparición de Martian Manhunter, aunque emocionante por ser la primera vez que este personaje llega al cine, no sólo no añade nada a la película, sino que también le quita todo el impacto emocional a la interacción entre Martha y Lois en la escena en que ambas comparten un momento íntimo. La película concluye muy bien con un montaje en el que vemos a los diferentes héroes tras su victoria mientras escuchamos un emotivo discurso por el padre de Cyborg. El discurso cierra los temas principales que ha manejado la película y deja a los héroes motivados y con propósito. Sin embargo, inmediatamente después de esta conclusión se nos muestran otras dos escenas que no solo parecen hechas para mostrarse después de los créditos, también hacen que la película acabe en una nota confusa y no tan satisfactoria. La primera de estas escenas es un encuentro entre Lex Luthor y Deathstroke (en su única aparición en la película) que servía como teaser para la entonces planeada película de Batman de Ben Affleck. Es interesante ver la escena y a donde apuntaba, pero en cuanto a su contribución a la película, detrae más de lo que añade. La otra escena, que fue filmada el año pasado, es una secuencia extendida del futuro post-apokalíptico con el que continúa soñando Batman. La escena es emocionante y nos da una probada de lo que pudo ser una historia fascinante, en un mundo desolado por Darkseid con un equipo de héroes que normalmente no vemos juntos. La conversación entre Batman y Joker es tensa y cautivante, y a pesar de que Jared Leto sigue sin impresionar el diálogo es tan bueno que logra hacer que se te olvide por un momento. El problema con la escena es su ubicación hasta el final de la película y lo que contribuye a la trama como un todo. Al ver esta escena y la anterior no sientes que estás viendo la conclusión de una épica de cuatro horas, sino dos escenas bonus añadidas antes de los créditos por no saber donde mas ponerlas.
A pesar de estos detalles, la experiencia de ver el Snyder Cut es muy satisfactoria. La película se siente como una de las grandes épicas del Hollywood de los 60 's; gigantesca en escala, espectacular en su acción, ambiciosa con sus ideas y excesiva en su duración. Aunque puede ser muy indulgente consigo misma y probablemente pudo funcionar con algunos cortes, Zack Snyder 's Justice League reivindica al equipo de superhéroes en el cine y a las ideas y promesas que Snyder llevaba manejando desde que hizo Man of Steel.
Perseverando ante la adversidad, comprometido con sus decisiones creativas, y contra toda expectativa, Zack Snyder logró concluir exitosamente la travesía que empezó hace tantos años. Zack Snyder 's Justice League no solo es una película hecha sin miedo, es una hecha con valor, osadía y pasión.











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